|
•
|
|
Para hacernos llegar material a ser procesado e incluido en esta sección diríjase a S.Cecchetto.; e-mail: scypu@argenet.com.ar DOLORES LOYARTE, ADRIANA ROTONDA FLORENCIA LUNA, ARLEEN SALLES (comps) FLORENCIA LUNA, ARLEEN SALLES (comps) MARCOS MEEROFF, AGUSTÍN CANDIOTI ALICIA LOSOVIZ (comp.)EL GUARDIAN DE LOS VIENTOS. REFLEXIONES INTERDISCIPLINARIAS SOBRE ETICA EN MEDICINA Buenos Aires, Catálogos, 1998, 210 pp. Dice la compiladora en el prólogo a la obra: "I) Una tradición que tiene su fuente en Odisea ubicaba la morada de los vientos en la Isla de Eolia. El mítico Zeus, quien nombrara a Eolo como guardián de los vientos, otorgó a éste el atributo de poderlos mantener encadenados en las profundas cuevas de la isla, como asimismo de liberarlos a gusto. Cuando Ulises desembarcó en la fabulosa isla de Eolia, fue cordialmente acogido por Eolo, de espíritu recto y piadoso. Al partir, el héroe recibió un particular obsequio de su anfitrión: un odre conteniendo encerrados los vientos contrarios a la navegación, para facilitar su viaje por el Océano. Los compañeros de Ulises, movidos por la curiosidad y pensando que hallarían mil alhajas preciosas en su interior, desataron el brillante hilo de plata que obturaba al odre, quedando los vientos funestos en libertad. Estos tempestuosos vientos, personificados por varios monstruos, eran aquellos, los que al caer repentinamente sobre las sombrías olas, desataban furiosas tempestades para perder a los humanos. (...) Con esta bella y antiquísima alegoría, de una antigüedad mayor a los 2000 años, deseo introducir al lector de este libro en una serie de temas que, vinculados a la curiosidad y afán de conocimiento del hombre, aparecen en el marco de la actual transformación de la sociedad moderna-posmoderna. II) En la actualidad, los avances de la bio-tecno-ciencia en el campo de la reproducción humana, permiten situaciones como las que siguen: 1. que dos embriones mellizos concebidos en probeta sean implantados con 22 meses de diferencia, en dos vientres sustitutos distintos (La Nación, Londres, 26.1.1997) 2. que a una mujer se le transfieran en carácter de portadora uterina los embriones gemelos concebidos por el método de fertilización in vitro de su hijo-nuera (Clarín, USA, 22.2.1996) 3. también se habla de la clonación humana con la perspectiva de que sería posible a corto plazo la fabricación de seres idénticos (Clarín, Chicago, 8.1.1998) En el primer caso, observamos que los niños además de tener distintas épocas de nacimiento dada la fragmentación del proceso reproductivo, presentan una parentalidad disociada en distintas funciones, pasando a tener en conjunto tres madres: dos de gestación y una tercera ovular o genética quien además desempeñaría el rol de madre social o de crianza. En el segundo caso además de borronearse una condición de estructura de parentezco como la prohibición del incesto, observamos que se anula la diferencia generacional, produciéndose una modificación de la forma de filiación y una incidencia en la transformación de las identidades. Es decir: la parturienta se convierte en abuela de sus propios hijos, que por tanto también pasan a ser sus nietos. El padre genético que es su propio hijo, se convierte también en hermano de las criaturas. En el tercer caso, con la clonación, se añade un nuevo desafío a la transformación de las relaciones sexuales, que podría llegar a constituirse en la creación de procesos sin sujeto, con una extraña tendencia a la procreación sin sexualidad, al ser desestimado el rol masculino en la concepción del hijo. Enfrentarnos a la manipulación de cuerpos como una sustancia, despojado de simbolismos, ¿nos ubicará frente a nuevas formas de Quimera? Quimera descripta por la mitología griega como un personaje que emerge del producto de una extraña combinación entre cabeza de león, cuerpo de cabra y cola de dragón. Quimera definida en un sentido figurado por el diccionario como lo que se propone a la imaginación, como posible o verdadero, no siéndolo. Sabemos que en condiciones tradicionales de procreación, nacer de una madre y un padre, en una época y cultura determinadas, son elementos que además de marcar límites naturales de filiación, son implícitamente cosnstitutivos de identidad psíquica. Ejemplos como los planteados nos abren a nuevos interrogantes en el significado de la reproducción humana, la que si bien de ejecución relativamente sencilla en su aspecto técnico, no siempre tiene en cuenta en su implementación los niveles de tensión psíquica que generan las representaciones fantasmáticas, dadas por la diferencia de los sexos y la diferencia de las generaciones. ¿Constituyen dichos procedimientos en tanto ignorantes de la relación con lo inconsciente, una amenaza a las condiciones de subjetivación, a la sexualidad en general y a las referencias simbólicas fundamentales de la humanidad? Situaciones que ubicadas en el límite de lo biológico, de lo psíquico, de lo filosófico, de lo jurídico, de lo simbólico podrían llegar acaso a desdibujar la esencia de lo humano, dado que incluso, mediante el método de congelamiento embrionario, se puede llegar a renegar de la clásica noción de mortalidad, requiriendo de redefiniciones sobre que es la vida, al poder ser ésta postergada indefinidamente en el tiempo de reproducción. La implementación de sofisticadas bio-técnicas, tanto en el plano de la investigación científica como en el de la práctica clínica, nos invita a meditar en sus efectos a corto y largo plazo. ¿Hacia dónde orientar nuestra búsqueda? Un sentido de la ética quedaría a mi entender marcado en el hecho de que la tecnología médica debiera constituirse en un recurso a disposición de la persona cuando ésta lo requiera, en cuanto su uso no produzca efectos indeseables en un plano somático, como tampoco perversas repercusiones en un plano psico-social. El arte de la formulación de interrogantes o dilemas por parte de los protagonistas, sería una manera de contribuir a evitar la famosa deshumanización en la que la técnica puede incurrir, si la persona queda al servicio de la tecnología. ¿Cuáles serían en este fin de siglo los vientos funestos que encerrados en el odre, pueden llegar a quedar sueltos si no se plantean ciertas consideraciones éticas para cada acto científico y médico?" Indice La bioética y sus problemas; por F. Luna Cuerpo, vida y muerte y práctica médica: dilemas éticos; por M. López Gil Medicina antropológica: base ética de la medicina actual; por M. Meeroff Hacia un cambio en la formación médica; por G.Jaim Etcheverry Sobre la enfermedad en la historia; por L.A.Kuck, S. Lo Moro Entre dios y la ciencia: los Testigos de Jehová; por D.Nowik, C.V.Rocca Los riesgos del reduccionismo científico: medicina tecnológica y organismos anónimos; por J.M.Butera, B.Uzrskis Embarazos múltiples en nuevas tecnologías reproductivas: reflexión en torno a la praxis médica; por S.Fodor, M.M.Lachowicz Proyecto Genoma Humano: sobre eugenesia, patentes y otras consideraciones; por G.B.Guffanti, A.S.Messutti, B.H.Ruiz Bioética a partir del sufrimiento del paciente. Teología de la esperanza; por L.A.Belderrain Menopausia, ética y psicoanálisis o sobre el arte de la coincidencia en el acto médico; por A.I.Losoviz La medicalización del dolor y la muerte. Influencia de la medicalización en la creación de nuevos dilemas éticos; por V.Sala Paternalismo justificado y el dilema de la confidencialidad en el cuidado de la salud del adolescente. Casos de anorexia nerviosa y consumo de drogas; por T.J.Silber Comentario de SERGIO CECCHETTO (publicado en Quirón 29 (3) 1998: 75-76) Los antiguos griegos nos ofrecieron algunos relatos en los cuales la curiosidad termina por matar al gato. El más célebre nos habla de la primera mujer, Pandora, haciendo a un lado la tapa del cofre que contenía en su interior todas las calamidades que aún afligen al género humano -incluida la esperanza-; otro nos recuerda a los compañeros de navegación del astuto Ulises en el momento en que desataron los hilos que cerraban el odre repleto de vientos funestos. En un caso Pandora echó por tierra las previsiones de Zeus, en el otro los rústicos marineros deshicieron la paciente labor de Eolo. Los autores del volumen que comentamos miran a los científicos y los técnicos actuales en el área de las ciencias de la vida y de la atención de la salud con desconfianza y censura comparables a la que cualquiera de nosotros miraría a la veleidosa Pandora o a los desobedientes hombres de mar. La primer sección del trabajo que comentamos lleva por título Conferencias, y reúne cuatro aportaciones que ofrecen una suerte de marco general, de contextualización, donde el resto de los autores abrevarán para tratar los temas que particularmente los desvelan. Florencia Luna hace un rápido recorrido por la bioética y sus problemas; Marcos Meeroff sienta las bases de una medicina de carácter antropológico; Guillermo Jaim Etcheverry pasa revista a los cambios acaecidos recientemente en la formación de los médicos; y, por último, Marta López Gil -en la intervención mejor lograda- reflexiona, con la guía del cuerpo, sobre la manera en que las disciplinas biomédicas alcanzan su carácter normativo-moral y logran imponerlo en la sociedad como único metro patrón de lo real. La sección siguiente, Artículos, reúne otros cinco trabajos. Alguno de ellos, dada su generalidad y esquematismo merecería figurar en el apartado anterior; otros en cambio se encaminan a dilucidar conflictos de interés en temas de transfusiones sanguíneas, eugenesia, patentamiento del genoma humano, tecnología médica, encarnizamiento terapéutico, etc. Merece, con todo, destacarse aquí la interesante lectura de los embarazos múltiples generados a partir de la aplicación de nuevas tecnologías reproductivas hecha por Sandra Fodor y Marta Lachowicz. La última parte del volumen, titulada para nuestra sorpresa Artículos especiales, no se distingue en absoluto de la sección anterior. Sin embargo es justo reconocer que aquí los autores exhiben un manejo de la disciplina más solvente, y que alcanzan casi siempre sus objetivos. Así, el sacerdote Leonardo Belderrain pone otra cuenta en el collar de su teología de la esperanza, esta vez haciendo referencia al sufrimiento del paciente (o a la paciencia del sufriente). Alicia Losoviz -a la sazón compiladora del volumen- hace lo propio en clave psicoanalítica con un tema intransitado por la literatura bioética: la menopausia. Tomás Silber, por su parte, es el único que se muestra cómodo aproximándose a la reflexión a partir de casos concretos que involucran adolescentes (anorexia nerviosa y consumo de drogas). El trabajo restante, de Viviana Sala, apunta al fenómeno de la medicalización, aunque esconde un grado de generalidad que lo haría acreedor a la apertura del libro más que a su cierre. Cualquier libro colectivo es desparejo, casi por definición. No puede pretenderse que una veintena de autores compongan para una obra aportes de idéntica calidad. Sin embargo, y aquí se esconde tal vez la debilidad de El guardián de los vientos, es en todo momento indispensable saber a qué público se dirige el trabajo y cuál es el propósito general que lo anima. Esta compilación de conferencias y de artículos nació como resultado de un grupo de reflexión sobre ética en medicina denominado "Hacia un no-reduccionismo de la práctica médica", llevado a cabo entre los años 1995 y 1997 en los hospitales municipales C. Durand y M. Curie de Buenos Aires. Si la intención del grupo al publicar el resultado de sus debates ha sido crear un texto de difusión del espectro bioético contemporáneo para el lector culto, se ha pecado por exceso de minucia; si el libro en cambio pretende brindar elementos de análisis para el especialista, revela demasiadas generalidades y vaguedades.
DOLORES LOYARTE, ADRIANA ROTONDAPROCREACION HUMANA ARTIFICIAL: UN DESAFIO BIOETICO Aspectos biomédicos, bioéticos y jurídicos. Buenos Aires, Depalma, 1995, 556 pp.
FLORENCIA LUNA, ARLEEN SALLES (comps)DECISIONES DE VIDA Y MUERTE. EUTANASIA, ABORTO Y OTROS TEMAS DE ETICA MEDICA Buenos Aires, Sudamericana, 1995, 294 pp. Indice Introducción general: ética teórica y bioética I Parte: relación médico-paciente Introducción: una relación en cambio Modelos para una medicina ética en una época revolucionaria, por R.Veatch El jefe de clínica médica; por H.Brody Las consideraciones de un lego sobre la veracidad en medicina; por N.Cousins Sida y confidencialidad médica; por R.Gillon Sida y confidencialidad; por G.Gillett Preguntas y respuestas (algunas muy tentativas) sobre los comités de ética en instituciones hospitalarias; por C.Levine II Parte: rechazo del tratamiento, eutanasia y suicidio asistido Introducción: decisiones sobre la muerte Consentimiento, coerción y conflictos de derechos; por R.Macklin "Se acabó, Debbie"; anónimo Eutanasia activa y pasiva; por J.Rachels Eutanasia activa y pasiva: ¿una distinción inapropiada?; por T.D.Sullivan III Parte: aborto Introducción: la controversia sobre el aborto Por qué es inmoral el aborto; por D.Marquis Sobre el estatus moral y legal del aborto; por M.A.Warren El aborto y el concepto de persona; por J.English El aborto; por W.Summer IV Parte: técnicas de reproducción asistida Introducción: problemas en torno a nuevas formas de procrear Etica feminista y fertilización in vitro; por S.Sherwin Informe del Comité de Investigación sobre Fertilización Humana y Embriología (Informe del Comité Warnock) La posición en contra de la maternidad sustituta; por H.T.Krimmel Madres sustitutas: no tan novedoso después de todo; por J.A.Robertson Comentario de Sergio Cecchetto (publicado en CM publicación médica 8 (2) 1995: 107) Este volumen preparado por Florencia Luna y Arleen Salles -ambas filósofas con especialización en bioética-, recoge una veintena de artículos escritos por autores anglosajones sobre temas de ética biomédica y los ofrece al público de habla hispana en una traducción cuidadosa. Decisiones... se abre con una breve pero sustanciosa introducción general que pretende definir nociones fundamentales en referencia a la ética filosófica y explicitar las características principales de las teorías éticas más vigorosas en el mundo contemporáneo para, a continuación, ordenar el material seleccionado en cuatro secciones. El abanico de cuestiones abordadas va desde la relación médico-paciente al rechazo de tratamientos, la eutanasia y el suicidio asistido; y del aborto a las nuevas técnicas reproductivas. En cada uno de estos rubros se presentan colaboraciones valiosas, algunas porque recorren senderos poco transitados e iluminadores (alcance con citar los artículos de N.Cousins “Las consideraciones de un lego sobre la veracidad en medicina”, de J.English sobre “El aborto y el concepto de persona” y de S.Sherwin “Etica feminista y FIV”), mientras que otras brillan con luz propia en el firmamento de la disciplina pues su originalidad continúa provocando literatura a muchos estudiosos del fenómeno moral en medicina (entre ellos los aportes de R.Veatch “Modelos para una medicina ética en una época revolucionaria”, J.Rachels “Eutanasia activa y pasiva”, M.Warren “Sobre el status moral y legal de aborto y el Informe del Comité Warnock sobre fertilización humana y embriología). Cada una de esas secciones resulta precedida, a su vez, por un texto en el cual las compiladoras ofrecen un marco teórico dentro del cual se inserta la problemática estudiada, con abundantes aclaraciones y bibliografía actualizada. Corresponde hacer notar que tanto aquí como en la compilación de los artículos, no se perciben signos de parcialidad. Más bien por el contrario, se ha jugado con la idea de contraponer posiciones, preferencias, opiniones de manera tal que el resultado es por momentos algo parecido a un diálogo entre contendores que lanzan contra un objeto que gusta en escabullirse y, en ocasiones, recostarse sobre algún argumento o hacerle un guiño a una contrarefutación oportuna. El lector, después de una lectura cuidadosa, podría hacerse un cuadro de situación bastante acabado de las controversias que atraviesan al campo de la ética biomédica en aquellas áreas estudiadas. Algunos pasajes de la obra, con todo, deben ser tomados con prevención. Por ejemplo, en la página 16 se sostiene que la ética se concentra en el fenómeno de la moralidad exclusivamente desde una perspectiva normativa o bien metaética, olvidando la existencia de una ética descriptiva (metamoral). Poco más adelante se caracteriza al aborto como “la terminación de un embarazo” (página 163), lo que resulta un absurdo en toda la línea. Sería deseable por ello que para éste y otros fenómenos biológicos semejantes, inclusive en los trabajos de moralistas y filósofos, se utilizaran las definiciones canónicas propuestas por la Organización Mundial de la Salud. Por último, también en una de las citadas introducciones, se insiste equivocadamente en asimilar a los rechazos de tratamientos médicos fútiles con la eutanasia pasiva (página 109 y siguientes); todo lo cual se confabula contra el objetivo manifiesto de brindar elementos filosóficos indispensables para la discusión productiva de estos temas cruciales. No debe suponerse por lo antedicho que el volumen sea una serie de desaciertos; muy por el contrario. Tanto el especialista interesado como el lector curioso pueden encontrar en páginas de real valía, que con buen olfato las autoras han sabido rescatar de entre una multitud apabullante de reportes científicos. Y aunque se pudiera no concordar con ellas en todas las ocasiones, seguramente no puede ignorarse su trabajo ni dejar de admirar sinceramente su esfuerzo.
FLORENCIA LUNA, ARLEEN SALLES (comps)BIOETICA: INVESTIGACION, MUERTE, PROCREACION Y OTROS TEMAS DE ETICA APLICADA Buenos Aires, Sudamericana, 1998, 447 pp.
IGNACIO MAGLIOPREVENCION DE DAÑOS Y ABOGACIA Buenos Aires, Arkhetypo, 1998, 204 pp.
IGNACIO MAGLIO GUIAS DE BUENA PRACTICA ETICO LEGAL EN VIH/SIDA. GUIAS PARA EL CONSENTIMIENTO INFORMADO Buenos Aires, Arkhetypo, 1999, 58 pp. Dice el autor en la Introducción al volumen: “Estas guías de buena práctica ético-legal se han elaborado pensando, tanto en las necesidades del los equipos de salud, en su faz preventiva y asistencial, como así también en la obligación común de respetar los derechos fundamentales de las personas que viven con VIH/sida (...) Las guías se han desarrollado con el fin de brindar herramientas para la práctica preventiva y asistencial y otorgar el marco de respeto necesario a los derechos fundamentales de las personas que viven con VIH/sida. Indican un rumbo pero no un destino, no mencionan una ruta única, ni el final del camino. Son indicativas, aspiran sólo a ser sugerencia para mejorar la marcha y orientar el viaje que han emprendido juntos los agentes sanitarios y las personas que viven con VIH/sida, en un vehículo alimentado por el respeto y la confianza. Las guías no pueden abarcar todo el espectro de casos, personas y circunstancias que presenta la realidad; la pretensión se ciñe sólo a otorgar un marco global y adecuado de conducta. Los equipos asistenciales no delegan, a través del cumplimiento de las guías, su propia responsabilidad moral y jurídica, éstas no otorgan patente de inmunidad ética y judicial, cada una de las personas con trabajo en VIH/sida puede aplicarlas y reflexionar críticamente sobre su utilidad. En esta primera entrega referida al consentimiento informado se han seleccionado aquellos aspectos más críticos que surgieron constantemente a lo largo de los últimos quince años, se han reproducido las preguntas más corrientes que han realizado los equipos de salud y de cuidado en VIH/sida. Para su elaboración se tomaron en cuenta las pautas generales de la doctrina del consentimiento informado, y su aplicación específica en algunos casos para VIH/sida; se ha intentado un trabajo ecléctico entre el derecho y la bioética, para posibilitar la aplicación unitaria de los derechos, valores y principios comprometidos. En forma previa a la presentación de las guías, se ha realizado una aproximación a las representaciones y al “constructo” social de la epidemia, para luego fundamentar su aplicación desde el desarrollo de los principios comprometidos en este tema. (...)” Indice Introducción Fundamentos, principios y derechos Guías para el consentimiento informado Ley nacional de sida y decreto reglamentario Jurisprudencia y modelos de consentimiento Declaraciones internacionales sobre VIH/sida y derechos humanos
JOSE ALBERTO MAINETTIHOMO INFIRMUS. TEXTOS Y COMENTARIOS La Plata, Quirón, 1983, 160 pp. Indice Introducción: homo infirmus I. Antropología mítica II. Antropología antigua III. Antropología medieval IV. Antropología moderna: Renacimiento, Barroco, Ilustración V. Antropología contemporánea: Romanticismo, Positivismo VI. Antropología actual Apéndice a la 2da. edición de 1990
JOSE ALBERTO MAINETTI LA CRISIS DE LA RAZON MEDICA. INTRODUCCION A LA FILOSOFIA DE LA MEDICINA La Plata, Quirón, 1988, 90 pp. Indice Introducción I. La crisis de la razón médica II. La crisis de la razón patológica III. La crisis de la razón clínica IV. La crisis de la razón terapéutica Conclusión Apéndice
JOSE ALBERTO MAINETTI ETICA MEDICA. INTRODUCCION HISTORICA La Plata, Quirón, 1990, 224 pp. Indice Prefacio I. Antigüedad El orden natural La medicina hipocrática El juramento hipocrático II. Medioevo El orden sobrenatural La medicina medieval La ética y la etiqueta III: Modernidad El orden social La medicina moderna La deontología profesional Conclusión Documentos de deontología médica, a cargo de J.C.Tealdi
JOSE ALBERTO MAINETTI BIOETICA FUNDAMENTAL. LA CRISIS BIO-ETICA La Plata, Quirón, 1990, 84 pp. Indice Prólogo Introducción La catástrofe ecológica La revolución biológica La medicalización de la vida Conclusión Apéndice
JOSE ALBERTO MAINETTI BIOETICA SISTEMATICA La Plata, Quirón, 1991, 104 pp. Indice Prefacio Estatuto epistemológico Paradigma disciplinario Metabioética Apéndice
JOSE ALBERTO MAINETTI LA TRANSFORMACION DE LA MEDICINA La Plata, Quirón, 1992, 80 pp. Indice Prefacio Introducción Medicina y humanismo Humanidades médicas Filosofía de la medicina Bioética Conclusión Apéndice
JOSE ALBERTO MAINETTI BIOETICA FICTA La Plata, Quirón, 1993,118 pp. Indice Introducción Crisis bioética Homo bioethicus Bioficciones negativas Jano Técnica Conclusión Comentario de Sergio Cecchetto (publicado en Cuadernos de Etica 15-16, 1993: 174-175) José Alberto Mainetti es un hombre que ha optado por pensar siempre las mismas cosas y paladear su sabor, una y otra vez con delectación golosa. Una mirada retrospectiva al conjunto de su obra escrita nos señala que tanto Homo infirmus (1983) como La crisis de la razón médica (1988), Etica médica (1989), Bioética fundamental (1990), Bioética sistemática (1991) y Estudios bioéticos I y II (1993), son apenas formas de demorarse y degustar con mayor hondura los condimentos bioéticos encerrados en el fenómeno científico-técnico contemporáneo. El opúsculo que comentamos nace al amparo de una certeza: la filosofía de la medicina, las humanidades médicas y aún la bioética no necesitan ser ya legitimadas, pues su importancia y valía están sobradamente demostradas. Esta convicción le permite a Mainetti abandonar por un momento su discurso analítico-crítico, propio de la tarea “evangelizadora” y fundacional emprendida en volúmenes anteriores, para volcarse de lleno a la ficción y desde allí convocar a la imaginación del lector y obligarla a reparar sus ambiguas relaciones con la biomedicina de nuestro tiempo. Esta Bioética ficta propone “un rodeo por lo irreal para experimentar la moralidad”, y así desfilan por sus páginas Noé, Pigmalión y el omnipotente Dr. Knock para dar cuenta de la crisis bioética a la que asistimos; el Homúnculo, el Golem y Pinocho ilustran nuestros deseos demiúrgicos; no son más que bioficciones negativas los capítulos dedicados al aprendiz de brujo, al Dr. Viktor Frankenstein y a la utopía política de Huxley; mientras que Dédalo e Icaro y Quimera son excusas para sopesar los resultados de los desarrollos técnicos ambivalentes. En todos los casos se trata, claro está, de contemplar el ideario cultural que la humanidad porta consigo al enfrentarse con el poderío de la creación tecnológica. Una posible objeción al enfoque elegido por Mainetti es su carácter marcadamente negativo, pues ciertamente le resulta fácil dejar volar la imaginación hasta toparse con invenciones monstruosas de fabricación más o menos humana. Algunos podrían incluso suponer que una investigación de esta naturaleza asume un viejo y desacreditado mito sobre la era de la ciencia y de la tecnología, proyectando debilidades psicológicas propias o construyendo irracionalmente tigres de papel. Quien así juzgue no le hace justicia a esta obra que incursiona en el mito, la parábola y el símbolo para ofrecer interesantes tratamientos del tema de la responsabilidad, la creación, el deseo, la negligencia, la desmesura y el progreso. La postura mantenida con ardor por el autor a lo largo del trabajo no es entonces, como algunos ligeramente pretenderían, señalar a la tecnología como un mal en sí mismo sino más bien mostrar que aunque nos enfrentamos día tras día en el campo biomédico con invenciones inconclusas, grotescamente animadas y no enteramente bajo control, éstas contienen un soplo de vida humana necesitada de mayor atención, respeto y cuidado. Esta bella y sencilla edición, en suma, nos recuerda a cada paso que la tecnología desatada no otorga licencia para olvidar al hombre que se esconde detrás suyo.
JOSE ALBERTO MAINETTI ESTUDIOS BIOETICOS La Plata, Quirón, 1993, 168 pp. Indice Presentación Sida y paradigma bioético La muerte y la medicina El tiempo biológico y el hombre Filosofía del cuerpo La relación médico-paciente Etica del diagnóstico Bioética en América Latina
JOSE ALBERTO MAINETTI ESTUDIOS BIOETICOS II La Plata, Quirón, 1993, 170 pp. Indice Presentación Tras la bioética Filosofía del vestido El problema del cuerpo en Ortega El problema del cuerpo en Unamuno Patogenealogía de la inteligencia humana Francisco Romero: filósofo y terapeuta La filosofía española del cuerpo: de Zubiri a Laín Entralgo La revolución transplantológica
JOSE ALBERTO MAINETTI BIOETICA ILUSTRADA La Plata, Quirón, 1994, 166 pp. Indice Introducción I. Fenómeno cultural Medicina desiderativa Calidad de vida Crisis posmoderna II. Movimiento social Situaciones Regulaciones Instituciones III: Estilo intelectual Tradición Innovación Reflexión Conclusión
JOSE ALBERTO MAINETTI ANTROPOBIOETICA La Plata, Quirón, 1995, 138 pp. Indice Introducción La cuestión nominal de la bioética Reforma y contrarreforma moral de la medicina Fenomenología de la intercorporeidad Medicina y humanitud: sufrir, envejecer, morir Conclusión Antropoética: Pigmalión en pantalla o las transformaciones cinematográficas del cuerpo humano (en colaboración con Sergio Cecchetto) Relatos de humanitud
JOSE ALBERTO MAINETTI BIOETICAS. ETICA EN LAS ESPECIALIDADES MEDICAS La Plata, Quirón, 1997, 94 pp. Indice Presentación Ginecoética Genética Oftalmoética Antibioética
JOSE ALBERTO MAINETTI COMPENDIO BIOÉTICO La Plata, Quirón, 2000, 224 pp. Indice Bioética histórica Bioética sistemática Bioética filosófica Apéndice (bibliografía del autor)
RICARDO MALIANDI CULTURA Y CONFLICTO. INVESTIGACIONES ETICAS Y ANTROPOLOGICOS Buenos Aires, Biblos, 1984, 175 pp. Indice Introducción Parte I: las estructuras conflictivas en la moralidad El "preferir" y la complejidad del bien moral Un conflicto básico de la vida moral Los tres niveles de la valoración moral Tragedia y razón Parte II: las estructuras conflictivas de la cultura El hombre y el carácter compensatorio de la estratificación Natura abscondita. Los resortes naturales de la técnica El puente y la muralla De la revolución de Triptólemo a la crisis planetaria JOSE ALBERTO MAINETTI (ed.)
LA MUERTE EN MEDICINA La Plata, Quirón, 1978, 216 pp. Indice Introducción I. Tanatobiología Ensayos para establecer parámetros de muerte biológica; por F.Iturriza Conceptos actuales de muerte celular; por R.Drut Clínica de la muerte; por B.Manzino Tanato-crono-diagnóstico; por J.Moirano La anatomía y la imagen de la muerte; por D.Gallice II. Tanatoantropología Reflexiones críticas sobre la conceptualización de la muerte desde el punto de vista antropológico; por A.Vivante La imagen de la muerte en el hombre primitivo; por A.M.Pérez de Nucci, E.Zuccardi El misterio de la muerte en la Biblia; por J.C.Ruta La medicina y la sociedad frente a la muerte; por H.Barragán Sobre la vivencia de muerte; por J.Saurí III. Tanatodeontología Muerte en el quirófano; por H.Navajas Mogro El cirujano cardiovascular frente a la muerte; por R.Favaloro Aspectos jurídicos de la muerte y de los transplantes de órganos; por L.Salessi Límites éticos de la reanimación; por R.Trotta IV. Tanatopedagogía Educación y muerte; por A.M.Rancich Educación médica de la muerte; por R.Reca Epílogo RICARDO MALIANDIETICA: CONCEPTOS Y PROBLEMAS Buenos Aires, Biblos, 1991, 94 pp. Indice Menos que un prólogo Etica y ethos. La ética como tematización del ethos Dicotomías del ethos Niveles de reflexión ética Métodos de la ética Problemas éticos principales y modelos de soluciones
RICARDO MALIANDI DEJAR LA POSMODERNIDAD. LA ETICA FRENTE AL IRRACIONALISMO ACTUAL Buenos Aires, Biblos, 1993, 214 pp. De la contratapa del volumen: "Con la agonía del milenio muchos intelectuales se sienten autorizados -y hasta obligados- a decretar la agonía de todo lo que el milenio elaboró y, especialmente, de lo que antes se tuvo por eterno. La muerte de Dios se produjo ya a fines del siglo XIX, aunque Dios sigue hoy, paradójicamente, jugando a los dados. Ahora se anuncian una serie de nuevas agonías: la de la razón, la de lo universal, la de la ética, la del progreso, la de la historia, la del consenso, y, claro, sobre todo, la de la modernidad. Si antes moderno fue sinónimo de nuevo, hoy lo es más bien de viejo. A este tiempo de enranciamiento de lo moderno se lo llama posmodernidad. Pero a lo moderno le acontece no sóo el haberse vuelto rancio, sino también el haberse convertido en una especie de tabú. Quienes, de manera explícita o con ciertas reticencias (para evitar, precisamente, incurrir en lo que está de moda), defienden lo posmoderno, se cuidan mucho de toda vergonzosa recaída en modos modernos de pensar. En este libro, por el contrario, se intenta defender tabúes como la razón, la universalidad, la ética, el consenso..."
RICARDO MALIANDI VOLVER A LA RAZON Buenos Aires, Biblos, 1997, 200 pp. Indice Introducción: ¿tiene razón el irracionalismo? I Parte: bidimensionalidad de la razón Prolegómenos para una crítica de la razón unidimensional La insoportable levedad del logos Irracionalismo y posmodernidad Crítica y conflictividad El derecho a la crítica Pluralismo light y pluralismo fuerte Razón y conflictividad Cinco tesis sobre la racionalidad de la acción La cuádruple relación entre logos y pathos La versión kantiana de la "razón perezosa" II Parte: dialogicidad de la razón Razón dialógica La pragmática trascendental de Karl-Otto Apel El trilema de Aristófanes y los presupuestos normativos del diálogo crítico Autocontradicciones performativas Más acá de lo empírico. El concepto de lo a priori y el paradigma de la conciencia Verdad, falibilismo y fundamentación La liebre, el erizo, el tigre y la araña. Sobre los modos de la argumentación Hablar en serio. Sobre el uso del humor en el discurso práctico Comentario de SERGIO CECCHETTO (publicado en Cuadernos de Etica 23-24, 1997: 203-204) Con cierta regularidad en la historia del pensamiento se hacen presentes movimientos que acusan a la razón de cuanto mal deambula por la faz de la tierra. Promediando el siglo XVIII esa tarea le cupo al romanticismo, a finales del XIX el irracionalismo tomó la posta, y en nuestro fin de siglo / fin de milenio, quizá con más virulencia que nunca antes, esa función la cumplió el ideario posmodernista cuando se lo llevó al extremo. Estas tres corrientes de ideas, tan disímiles, exhiben sin embargo un aire de familia fundado en el convencimiento de que la racionalidad tiene que ser devaluada. Si en su nombre pudieron cometerse grandes crímenes, genocidios, torturas y todo tipo de vejaciones, si de ella provienen todos nuestros pesares, entonces no cabe otra cosa que reconocer su maldad intrínseca, denunciar su perversidad sin límite, y liberar a la vida de esa rémora. En un trabajo anterior, Dejar la posmodernidad (Buenos Aires, Almagesto, 1993), Ricardo Maliandi criticó esas generalizaciones infundadas y trató de oponerse al diagnóstico con argumentos serios y por momentos contundentes. Por ejemplo, en el primer capítulo de aquella obra discutió la identificación indebida de modernidad y razón planteada por diversos pensadores; y asimismo sospechó de esa "modernidad" sesgada y desvitalizada que algunos amañaron para poder hacerla a un lado sin mayores sentimientos de culpa. En el segundo capítulo de la obra, relativamente breve, intentó reconocer la estructura de la razón, señalar sus alcances y demarcar sus límites, sin recusar de la conflictividad inherente a ella ni de las pretensiones de validez universal. Hoy, a cuatro años de aquel ejercicio crítico, Maliandi dio a la imprenta un nuevo trabajo, Volver a la razón, donde la tarea ayer emprendida se completa, gana volumen, se despliega. No es rebuscada sin embargo su concepción general: el autor pretende defender con argumentos que la mayoría de las desgracias padecidas por nosotros no se le pueden achacar sin más a la razón sino, por el contrario, más bien a su abandono o a su utilización torpe. Por tanto, interpreta, aquello que conocemos bajo el nombre de razón auténticamente nos constituye como humanos -diferenciándonos de otros entes-, y nos permite, aunque más no sea en ocasiones, obrar conforme a sus dictados. Lo que de ninguna manera puede suponerse es que el autor arribe a esa convicción de manera arbitraria. Precisamente la primera sección del estudio -dividida en diez capítulos- apunta a discriminar lo auténtico racional, lo racional puro, de sus arrabales o, lo que en este contexto es lo mismo, de todo ingrediente irracional; a establecer niveles de racionalidad (tarea a que nos tienen acostumbrados autores como Apel); a separar de manera tajante el ejercicio genuino de la racionalidad de otros usos defectuosos o perversos. Reconstruir reflexivamente aquello que sea genuinamente la razón lleva a Maliandi a exponer su propia comprensión, estructurada en base a dos dimensiones complementarias: la fundamentadora y la crítica, ámbitos que determinan a su vez posibles orientaciones en el desarrollo del pensamiento humano. Por fundamentación se entiende la capacidad de dar razones, de ofrecer fundamentos; cuando hablamos de crítica, en cambio, apuntamos a la tarea de exigir esas razones y fundamentos para someterlos a examen y juzgar su firmeza o debilidad última. En todas aquellas ocasiones en las cuales se privilegia sólo una de las dimensiones citadas en desmedro de la otra, se produce un desorden "cuasi-racional" que puede manifestarse ya como dogmatismo/fanatismo (cuando la beneficiaria es la dimensión fundamentadora), ya como relativismo/escepticismo (cuando la beneficiaria es la dimensión crítica). La tarea emprendida en este tramo de la obra consiste entonces en estudiar de qué manera legítima se interrelacionan esas funciones racionales de la fundamentación con la de la crítica. En la segunda sección del estudio, dividida en ocho capítulos, el interés se desplaza para poner de relieve el aspecto dialógico de la razón -en una perspectiva muy cercana a la de la pragmática trascendental apeliana-, y a desentrañar el papel que juega la conflictividad en toda esta cuestión. Ya en otros escritos Maliandi había consignado esta última preocupación, que lo aleja del paradigma ético discursivo para acercarlo a la concepción de Nicolai Hartmann. Es muy probable que estos acercamientos originales entre la visión de Apel y la de Hartmann a manera de correctivo, terminen por conformar un producto sui generis al que por comodidad pudiéramos atribuirle el nombre de ética convergente o de la convergencia, la cual de seguro ocupará al autor en futuros desarrollos problemáticos. Si todo comenzó entonces dejando la posmodernidad, concluye ahora volviendo a la razón. Esta invitación al despliegue de la racionalidad sin embargo presenta a su vez desafíos inéditos para el poco ingenuo pensamiento contemporáneo, a los cuales una ética de la convergencia deberá explicitar y, en la medida de sus posibilidades, responder para campearlos con éxito.
RICARDO MALIANDI LA ETICA CUESTIONADA. PROLEGOMENOS PARA UNA ETICA CONVERGENTE Buenos Aires, Almagesto, 1998, 346 pp. Indice Introducción: convergencia ética I. El lugar de la ética Panorama de la ética actual Etica pura y ética aplicada Teoría y praxis en ciencia y en ética Límites de neutralidad y límites de normatividad en la ética De moribus est disputandum. Posibilidad y sentido de la ética normativa Conciencia de la muerte y reflexión tanatológica II. Variaciones sobre el imperativo categórico Imperativo categórico y conflictividad sincrónica Significación y ambigüedad del "como si" en la fórmula de la ley de la naturaleza del imperativo categórico ¿Cuándo es inevitable una declaración? III: El aporte de la ética axiológica Jerarquía y conflictividad axiológicas en la ética de Scheler Notas para una rehabilitación de la ética material de los valores ¿Qué puede aportar la ética axiológica a la ética discursiva? Francisco Romero y el problema de los valores IV. Actitudes no convergibles Nietzsche: el nihilismo y la utopía La falacia decisionista El discreto encanto del escepticismo ético La apuesta escamoteada del escepticismo ético La ética entre el cientificismo y el irracionalismo Comentario de SERGIO CECCHETTO (publicado por Relaciones -Uruguay- 178, 1999: 27) “El filósofo e investigador argentino Ricardo Maliandi, autoridad mundial en el campo de la ética, ha reunido en este volumen trabajos diversos, referidos a preocupaciones variadas que lo fueron preocupando a lo largo del tiempo. Todos ellos sin embargo esconden un cierto aire de familia, pues cada uno a su especial modo intenta mostrar la manera en que los fundamentos éticos se corresponden con las estructuras conflictivas de la realidad. En estudios anteriores -especialmente en su Cultura y conflicto de 1984 y en su reciente Volver a la razón, de 1997- el autor exploró esta relación delicada que, para muchos estudiosos, pasa desapercibida. Algunos de ellos, obnubilados por la conflictividad, exageran su importancia y no prestan atención suficiente a los fundamentos. Otros, por el contrario, insisten en que la clarificación de los fundamentos traerá consigo la disolución de todos los conflictos. Ambos grupos, parapetados en doctrinas unilaterales, suelen enfrentarse e intercambiar argumentos crispados sobre la naturaleza del problema moral. Maliandi no se ha dejado seducir por los encantos de esas posturas extremas, ni por los escépticos ni por los dogmáticos. Rehuyendo de la unilateralidad fundó, por el contrario, un proyecto de reunión, de mediación entre enemigos recalcitrantes y encontrados. Todo ello, además, sin recusar de una fundamentación ética "fuerte" y reconociendo a cada paso la existencia de una conflictividad "fuerte", ínsita en las estructuras de la realidad. Etica convergente es el nombre que él le otorga a tal proyecto crítico, donde se hace inevitable saldar cuentas pendientes con algunos interlocutores de fuste. El desfile de notables incluye a Inmanuel Kant y a diversos aspectos rigoristas de su doctrina, originados quizás en una captación deficiente de los componentes conflictivos; a los adalides de la ética material de los valores (Max Scheler, Nicolai Hartmann, Francisco Romero...), a su errónea pretensión intuicionista y su acertada valoración del conflicto; a los defensores de la llamada ética discursiva (Karl-Otto Apel, Jürgen Habermas...), a su eficiente uso de la pragmática trascendental del lenguaje para arribar a una fundamentación última de la moralidad y a su persistente falta de ecuanimidad para tratar el tema del conflicto. De seguro como el lector habrá podido comprobar, el hilo invisible que une a todos los capítulos del libro es la conflictividad, por momentos opacada y por momentos exagerada en las doctrinas de los filósofos occidentales, en ocasiones utilizada a manera de correctivo por el propio Maliandi para reformular en clave polémica nuevos y viejos sistemas de ideas. De todas maneras los dieciocho capítulos que conforman la obra pueden leerse separadamente y quizá sea como se los disfrute más. Algunos de ellos fueron publicados oportunamente en revistas especializadas que no son accesibles al lector común, y ni siquiera al universitario interesado puesto que de seguro no cuenta en su lugar de estudio con una hemeroteca bien surtida. A modo de recomendación para gourmets exquisitos, entonces, sugiero no perderse el estudio del "como si" en la fórmula del imperativo kantiano, "Nietzsche: el nihilismo y la utopía" -donde constan distintas observaciones de sumo interés sobre el amor al lejano, por contraposición al mandato cristiano del amor al prójimo-, y el tan socorrido "Discreto encanto del escepticismo ético".
JORGE LUIS MANZINIBIOETICA PALIATIVA La Plata, Quirón, 1997, 180 pp. Del prólogo a la obra, a cargo del Dr. Robert G. Twycross: "Los médicos, junto a otros profesionales de la salud, tiene la doble responsabilidad de preservar la vida y de aliviar el sufrimiento. Este mandato varias veces centenario se halla admirablemente resumido en el aforismo: Curar a veces, aliviar a menudo y confortar siempre. Sin embargo, una responsabilidad dual puede, y en ocasiones así sucede, desembocar en dilemas éticos. ¿Hasta dónde se debe llegar tratando de preservar la vida de alguien que padece una enfermedad progresiva incurable? ¿Hasta dónde se puede llegar tratando de aliviar el sufrimiento si eso significa que, como consecuencia de ello, la vida del paciente se acortará? ¿Qué se entiende por riesgo aceptable cuando se apela a opiáceos para aliviar el dolor, u otras drogas que mitiguen síntomas penosos? Estas y muchas otras preguntas, como las referidas a las terapias alternativas, la investigación clínica y la asignación de los recursos, son abordadas sistemáticamente y con gran sensibilidad en Bioética paliativa, que comienza con Elementos de bioética general, base conceptual apropiada para abordar los problemas más específicos que se tratan en la segunda parte. Los lectores diligentes encontrarán en este libro algunas claves que los ayudarán a enfrentar los desafíos éticos y prácticos de los cuidados paliativos. Al hacerlo, se centrarán más en el paciente y así se transformarán en un apoyo más real. Serán mejores acompañantes profesionales de aquellos que estén en el trance de enfrentarse al que quizás es el mayor desafío de la vida: la aceptación de la muerte inminente de una forma tal que enaltezca la vida misma, para uno, para la familia y los amigos. Es de fundamental importancia recordar que, por un innato instinto de supervivencia, los seres humanos temen a la muerte. Esto puede llevar a actos éticamente dudosos, a médicos y otros profesionales de la salud, a medida que la angustia existencial oscurece los pensamientos, las palabras y las acciones. Lamentablemente, en estas circunstancias, la manera clásica de intentar liberarse de la angustia es la de abandonar al paciente moribundo. La necesidad de reconocer y sobreponerse a esta tendencia es fundamental para el movimiento de los cuidados paliativos. En relación con esto, es interesante recordar que en el siglo XVIII -una época en que la política de la mayoría de los hospitales en Gran Bretaña excluía específicamente el cuidado de los pacientes incurables y moribundos- un médico de Edimburgo escribió: Permítanme exhortarlos en contra de la usanza de algunos médicos que abandonan a sus pacientes cuando son desahuciados y cuando ya no es decoroso involucrarlos en más gastos. El deber de un médico consiste tanto en curar enfermedades, como en aliviar el dolor y allanar los caminos de la muerte, ésta es inevitable. Aún en los casos en los cuales su habilidad técnica específica como médico no pueda hacer ya nada más, su presencia y asistencia amistosas puede ser agradable y útil, tanto a su paciente como a la familia. (J.Gregory. Lectures on the Duties and Qualifications of a Physician. London, Strahan, 1772) Esto implica que todos los miembros del equipo de salud deben adquirir la aptitud técnica necesaria para ser comunicadores efectivos, sensibles y compasivos, evitando los extremos: encarcelar a los pacientes tras un muro de silencio, o engañarlos, con palabras con doble intención o con una sobredosis insensible de información negativa. Pienso que tanto existe el imperativo ético de ser honesto con el paciente, como el de ser sensible y compasivo. En otras palabras, administrar la verdad en dosis cuidadosamente medidas, valoradas de acuerdo a las necesidades y a la capacidad de cada paciente en particular. Unido a esto está la necesidad de comprender la farmacología clínica de la esperanza. Como dijera Coleridge -un poeta británico del siglo XIX- el mejor médico es el que inspira esperanza. Pero recuperar y mantener la esperanza dentro del contexto de la comunicación abierta es una habilidad que no muchos médicos poseen. Estoy seguro de que esta obra importante y muy oportuna guiará a muchos a una mayor comprensión de los fundamentos éticos de los cuidados paliativos. Es de notar la considerable extensión y profundidad que los aspectos comunicacionales de la asistencia ocupan en el libro. Esto debe valorarse, porque, como en tantas otras situaciones, una buena comunicación es la clave para la correcta aplicación práctica del marco conceptual." Indice I Parte: Elementos de bioética general II Parte: Aspectos éticos de los cuidados paliativos La ética de los cuidados paliativos Comunicación en cuidados paliativos El consentimiento informado El problema de las terapias alternativas Los límites morales de la investigación en cuidados paliativos Cuidados paliativos vs. eutanasia Una propuesta para la limitación terapéutica en el final de la vida La justa asignación de los recursos Comentario de SERGIO CECCHETTO (publicado en Relaciones -Uruguay- 178, 1999: 26) "Cuando se asome la enfermedad mortal (espero darme cuenta y que me ayuden a ver con claridad) el problema será: cómo sustraerme, sin excesivo martirio natural, a las curas. (...) Los exámenes de nunca acabar, las terapias, toda la maquinaria médica me angustian, no me tranquilizan. Será un combate contra una potencia, no un sosegado ofrecer el costado a un ungüento. El problema más urgente será encontrar un médico, no una cura." Con estas palabras el pensador italiano Guido Ceronetti se despedía de la medicina, actividad que practicó en no se sabe qué lugares durante un tiempo limitado. A casi veinte años de esa declaración demoledora, los aspectos ético-médicos de la atención a los pacientes murientes siguen siendo ignorados por gran parte de los profesionales de la salud, menospreciados por todos aquellos idólatras de la química, de la radioactividad y de la industria. Quizá todavía algunos empecinados continúen creyendo en que la prolongación ortopédica de la duración de la vida humana es un logro magnífico de las ciencias físicas, que la febril actividad en torno de la cama donde yacen los moribundos y los desahuciados es un síntoma de vitalidad disciplinar, que el falso ambiente de optimismo que se mantiene frente a los allegados del que muere es un aporte para la dulcificación de las relaciones interpersonales, que la mentira sistemática es una salida piadosa, que solicitar autorización para implementar medidas terapéuticas de riesgo en un paciente condenado es sólo un ejercicio puntilloso de formalidad, que asignar recursos en un sector que exhibirá una tasa de mortalidad del cien por ciento es un fracaso administrativo y financiero seguro, que la muerte es otra enfermedad más a ser vencida y abolida. Concordando con esos pronósticos morir, morir de veras, de enfermedad mortal, de manera grandiosa, incontenible, morir naturalmente, personalmente, resulta cada vez más difícil. A nosotros nos esperan extrañas camas en los hospitales, luces lúgubres en los servicios de urgencia, extraños y postreros ruidos en las terapias intensivas, penetrantes últimos olores en los quirófanos. Hemos perdido eternidad, nuestra será la contingencia. El libro de Manzini nació apoyado en el otro fiel de la balanza, a contrapelo, para "curar a veces, aliviar a menudo y confortar siempre". De poco importa ahora saber de lo elogioso del prólogo de R. G. Twycross, lo minucioso del glosario que se consume buenas setenta páginas, del tratamiento delicado de un ramillete de problemas éticos asociados a los cuidados paliativos, de la esmerada selección de la bibliografía recomendada, de sus apéndices onomástico y alfabético; ni siquiera de los logros clínicos y humanísticos del autor. Entiendo en cambio que interesa, y mucho, descubrir donde Bioética paliativa se planta como una opción o un ejercicio de equilibrio simbólico empeñado en tornar más humano el proceso de morir, más digno, más cercano, más vivible. Los temas que desfilan en sus páginas (la ética propia de la medicina paliativa, la comunicación, el consentimiento informado, las terapias alternativas, los límites morales de la investigación, la eutanasia, la limitación de los tratamientos, la asignación de recursos) denuncian, en definitiva, su apuesta fundamental por acompañar al paciente moribundo y por ofrecerle a los profesionales que trabajan en el área una comprensión acabada de los fundamentos conceptuales sobre los cuales estos cuidados se fundan. Seguramente algún puntilloso lector puede sentirse molesto por el uso de una nomenclatura poco clara en ciertos pasajes (por ejemplo el texto alude a los "enfermos terminales", siendo en verdad que las personas no terminan sino que mueren); o puede chocarle la asimilación fácil de prácticas tan disímiles como la apucuntura y la homeopatía con otras tan frágiles como las megavitaminas, la celuloterapia, la crotoxina y el Hansi para poder descartarlas en un solo gesto. Sin embargo, estaríamos aquí tratando cuestiones de detalle, de ajuste o precisión terminológica para permitirnos dar un paso más en la profundización de los complejos dilemas éticos que se presentan a diario en las práctica de los cuidados paliativos. En su favor el volumen acredita en cambio una ligazón tan clara como original de este tipo de cuidados con la bioética, gracias a que centra su interés en la persona del enfermo próximo a morir y no en la enfermedad; a que se pronuncia en favor del trabajo inter-transdisciplinario en equipo y no se encandila con la solvencia monodisciplinar para resolver todos los conflictos humanos involucrados en las situaciones de terminalidad; a que propone procedimientos sencillos, técnicamente eficientes, y las viejas artes terapéuticas del diálogo y del acompañamiento en desmedro de una fastuosa y efectista parafernalia tecnológica, endeble a la hora de los balances finales
MARCOS MEEROFFETICA MEDICA Buenos Aires, Akadia, 1988, 76 pp. Indice Prólogo, a cargo del Dr. Carlos Reussi Presentación y motivación Definición de ética y toma de posición frente a ella Análisis de la persona humana El hombre enfermo Etica médica Etica del estudio y enseñanza de la medicina Etica del médico asistencial Etica del médico sanitarista Etica del médico investigador Consideraciones finales
MARCOS MEEROFF MEDICINA ANTROPOLOGICA Buenos Aires, Asociación Médica Argentina, 1992, 324 pp. Indice Prólogo del Dr. Carlos Reussi El universo y su habitante humano El hombre y su actividad Salud-enfermedad.hombre enfermo Médicos y medicina –referencias históricas Medicina, ciencias natural: logros y deficiencias Una medicina antropológica-integral-holística. Medicina de la persona Características de una medicina antropológica. Su función Etica en medicina Deontología médica Futuro de la medicina
MARCOS MEEROFF MEDICINA INTEGRAL. SALUD PARA LA COMUNIDAD Buenos Aires, Catálogos, 1999; 479 pp.
MARCOS MEEROFF, AGUSTÍN CANDIOTICIENCIA, TÉCNICA Y HUMANISMO: UNA PROPUESTA A LA SOCIEDAD Buenos Aires, Biblos, 1996, 272 pp. Indice Prefacio del Dr. José Isaacson I.Estudio analítico de la ciencia y la tecnología (enfoque humanista) Ciencia y técnica. Significado, ubicación y desarrollo Teoría universal del desarrollo Teoría del caos determinista Nuevos enfoques. El posmodernismo Técnica humanizada II.Estudio analítico de la ciencia y la tecnología en medicina (medicina antropológica) Desarrollo del ser humano social Condicionamiento y caos determinista Fundamento de la ciencia médica. Ciencia única de la persona. Medicina antropológica Bioética Antimedicina Un modelo médico asistencial antropológico: medicina dinámica asistencial
|
|
Última modificación: Jueves, 10 de Junio de 2004 |