El contrato comunicacional de la prevención

• Argentina, las drogas y el primer mundo • El contrato comunicacional de la prevención • Droga y Sociedad • De toxicomanías y toxicomanos. • La promesa de la sociología: mitos y realidades de la drogadicción •

por Lilia Ciamberlani

El escenario significante de los 90

 Los años 70 y 80  mostraron un mundo que vivió momentos de crisis, tanto económica como política, alternados con períodos de equilibrio y crecimiento.

Argentina, en los años 80 retornó a un periodo democrático y de mayor estabilidad política después de muchos años de incertidumbre.

Los años 90 presentan un escenario totalmente distinto. Un mundo globalizado, con una fuerte universalización de culturas, con una intensa estratificación de hábitos que provienen de otros mundos, con una sensación virtual de poder conocer todo, de poder alcanzar todo. Un mundo en un  cambio vertiginoso y permanente.

Frente a esta globalización coexisten en él un Estado debilitado, despojado de sus áreas especificas , con una fuerte descentralización y con una sociedad civil, por su parte, que hoy se moviliza bajo el principio fundamental de  la lógica del mercado o sea  lograr de los productos y servicios un mayor ajuste entre la oferta y la demanda.

En este escenario, los colectivos sociales que se construyen son cada vez más diversificados: ¿consumidores, ciudadanos, clientes, pacientes, usuarios, audiencias o  beneficiarios? Cada uno de ellos en particular busca ocupar un espacio dentro de este mercado de significaciones relevantes.

Estas clasificaciones son  cada vez más heterogéneas, mucho más diversificadas y por lo tanto difíciles de definir. Las clásicas tipologías para identificarlos ya no son suficientes..

Dentro de este marco generalizado, los procesos sociales, económicos y políticos que se están produciendo, estimulan  a su vez la descentralización operativa y es así que las provincias, los  municipios, ven condicionados sus magros presupuestos al tener que hacerse cargo permanentemente de soluciones de emergencia.

Prevención: Producción, circulación y consumo de mensajes

Pensemos específicamente en la variedad amplia de mensajes sobre la prevención, con formatos diversos, que son emitidos diariamente no sólo por los discursos mediáticos sino también por los no massmediáticos(1).

Como todo mensaje de prevención necesita ser recepcionado eficientemente para producir un cambio de comportamiento.

¿Cuántos mensajes realmente cumplen su objetivo? ¿Cuánto  invierten los Programas de Salud en cartillas, gacetillas, trípticos, afiches buscando generar un  cambio de hábitos en los beneficiarios?

¿Qué hace el beneficiario con este mensaje? ¿En qué grado se realiza el proceso comunicativo que debería lograr  eficientemente cambios de conceptos, comportamientos  y actitudes frente a la salud?

En este contexto,  adquiere verdadera significación la definición de  estrategias comunicacionales específicas que planifiquen y aseguren su éxito.

En una primera aproximación,  analizar el discurso de la prevención dentro del campo de la salud y preguntarse por el contrato comunicacional que la misma impone, puede ser de gran utilidad para construir políticas públicas preventivas más operativas, eficientes y menos costosas.

La especificidad de esta temática hace necesario estudiar las complejas relaciones existentes entre producción/ reconocimiento (2) discursivo y preguntarse cómo se produce, circula y se consume el discurso de la prevención.

En un contexto socio económico de crisis, lo que  interesa es determinar el modo en que los distintos actores sociales del campo de la prevención en salud  negocian sus relaciones sociales: unos con respecto a la demanda de los ciudadanos , otros con respecto tanto a su vida cotidiana como con el Estado, es decir, en relación con el compromiso, más o menos intenso, que establecen con el proceso de democratización.

Por eso tomamos en cuenta tanto los discursos sociales mediáticos como los no massmediáticos,. dos abordajes o dos “modos de acceso” al análisis de los sistemas de representaciones acerca de lo preventivo dentro del campo de la salud  y de los modos de negociación de las relaciones sociales. Dos escenarios muy diferente: lo cotidiano, informal - no massmediático- y el de los discursos sociales mediatizados.

A través de estos discursos  se observa qué percibe cada enunciador (3)  por “prevención”, las situaciones,  los problemas, las medidas, los programas o  las formas a través de las cuales se  posiciona ante este concepto. Además, la relación que cada enunciador instaura con sus destinatarios y las negociaciones que realiza. Las modalidades enunciativas utilizadas para dirigirse al destinatario y el lazo que construye. Por otra parte, es necesario tener una idea sobre la forma en que cada destinatario consume y se identifica con las significaciones que circulan, la apropiación que realiza en los temas de prevención. 

Hacia la mediatización de la sociedad

Nuestra sociedad está en un proceso de mediatización acelerada. Esto significa que el discurso de los medios afectan   los mecanismos de funcionamiento de las instituciones y de los individuos.

Los medios constituyen un campo cada vez más autónomo con respecto al resto de las instituciones - sobre todo el de la política - además al estar debilitados los funcionamientos sociales de muchas de las instituciones, el campo significativo de los medios aumenta su poder, cubriendo espacios vacíos (4)

Se hace necesario lograr modos distintos, lógicas diferentes para pensar esta complejidad;

estrategias comunicacionales nuevas para explicar y modificar actitudes, percepciones, comportamientos en función de este cambio permanente.

La comunicación opera sobre las representaciones que la gente tiene del mundo en un momento dado, representaciones que determinan sus comportamientos.

Tradicionalmente los medios han presentado los temas de salud en términos exclusivamente médicos, concentrándose en los hábitos personales, los milagros de la medicina, los médicos - héroes o los descubrimientos tecnológicos y olvidaron sistemáticamente los factores sociales, económicos y políticos que determinan el campo de la salud.

Los estudios más recientes sobre salud pública y comunicación de masas revelan claramente que ha llegado el momento, para todos los trabajadores del área de la salud, de desplazar el peso de los esfuerzos y usar los medios de difusión para promover un cambio social, antes que el individual. Para promover políticas de salud antes que información sobre salud

¿Cuál es el contrato comunicacional de la prevención?

 ¿A quién le habla la prevención? ¿Qué colectivos sociales  moviliza? ¿ le habla sólo a individualidades?¿ Tiene en cuenta los factores sociales que impactan sobre la salud o sólo toma en cuenta los hechos individuales?    ¿qué niveles cognitivos tiene que activar para ser efectiva? ¿Quién tiene el derecho a la palabra en el discurso de la prevención y  quién es excluido?

¿Cuál es el contrato enunciativo de la prevención? ¿Cuál es la imagen que construye? ¿Prevención nacional o prevención local?

Generalmente se parte de la falacia de la “falta de información” Esto supone que las personas disponen de todos los medios adecuados para cubrir su necesidad o su demanda   y que el problema está únicamente en la   falta de información.

Por ejemplo, se cree que  si los destinatarios o consumidores son provistos de información sanitaria apropiada podrán ser capaces de “elegir” estilos de vida más saludable. Los mensajes preventivos agobian con información que el destinatario no solicita e inclusive, a veces,  no entiende. Este pensamiento olvida además las importantes causas externas que contribuyen a comportamientos poco saludables.

 Las campañas de prevención - mediáticas o no massmediáticas- (5) desconocen generalmente la diversificación de los colectivos sociales a los cuales deberían dirigirse estos mensajes y  el entorno social que afecta  todo hecho de salud. Por ej. las campañas publicitarias en general hablan a dos o tres segmentos tradicionales, desconociendo lo que significa comunicar algo.

Mas que informar, comunicar es cambiar los hábitos o los comportamientos.

Para poder cambiar una conducta es necesario, desde la comunicación, construir un destinatario. No se puede hablar a alguien que no se sabe quien es. Debo hablar a alguien que está en algún lugar. (6)

 Para lograrlo es importante tener en cuenta la diversidad de estos colectivos sociales ya que son puentes cognitivos, organizadores del mundo mental.

 Estas construcciones sociales,  no están relacionados con lo individual sino con lo social, con la construcción social de la realidad.

Actualmente las estrategias comunicacionales en salud pública, en relación a lo preventivo, tienden a ver a las instituciones o grupos, como destinatarios a quienes enviar un mensaje unidireccional. produciendo una disociación entre información y comunicación.

Para comunicar se necesita un modelo más activo y participativo que explique esta complejidad.

grupos del campo de la salud tomen conciencia y trabajen  planificadamente para exigir que los medios de difusión  no presenten sólo el hecho de salud individual sino el  contexto o el entorno que inciden sobre él, los factores sociales determinantes de la salud.

La prevención requiere, más que el envío infinito de mensajes repetitivos, un discurso que motive el proceso cognitivo que  una persona o grupo hace en la toma de decisiones.

 

Prevención: Los desvíos de la significación

Si prevenir significa disposición para evitar algo o sea grado de alerta, es fundamental analizar que nivel “del umbral de alerta“(7) activan los discursos preventivos que circulan en la sociedad. .

Además prevenir “es para el otro, no solo para mí”, por lo tanto es un hecho social. Si se apela al individuo, como sujeto social, el contrato comunicacional de la prevención debería desencadenar solidaridad, inclusión al Otro

Al analizar el discurso de la prevención a nivel macro, vemos que en general, se basa en problemas individuales desconociendo los colectivos sociales. Por ejemplo, simbólicamente se habla al enfermo de SIDA, al alcohólico, al adicto. Olvidando las distintas variables que cada una de estas expresiones construyen como destinatario

No es lo mismo hablarle a una persona que toma , a veces, alcohol que a alguien que es alcohólico recuperado; no es lo mismo hablar a alguien que sabe sobre el Sida y que es heterosexual y lleva una vida “ordenada”, que otro que es heterosexual pero vive de otra forma, ya que esto genera indiferencia “ no me habla a mí, por lo tanto no lo recibo”

Si pensamos en el campo de la prevención podemos decir que es el campo fronterizo entre salud/ enfermedad. Institucionalmente  se lo asocia a la urgencia, al estar enfermo y como sistema informal, desde una óptica más cultural, se lo vincula con la vida cotidiana “tener una vida saludable”

Las causas externas que contribuyen a comportamientos  poco saludables, no se hacen explícitas: Los referentes sociales negativos, la economía que margina, la poca asistencia del Estado en esta problemática, los conflictos sociales que presionan sobre el hecho de salud, la falta de leyes reguladoras, la ausencia de compromiso social para subsanarlo, el mercado que potencia estas actitudes son algunas de ellas. Frente al silencio sobre el entorno, el discurso preventivo elude además, el reto de analizar la distribución del poder en la sociedad y potencia el factor de “culpabilizar a la víctima” o sea hablar sobre “la conducta arriesgada del individuo” distrayendo de la atención las estructuras políticas que fomentan una conducta sanitaria deficiente, sobre todo  si pensamos en los segmentos económicamente débiles de la población.

Los planificadores sanitaristas deberían buscar el cambio en las políticas públicas que son las que pueden aportar el soporte para que se adopten comportamientos más saludables.

Es importante investigar el grado de llegada y de comprensión de los mensajes preventivos. Estos podrían indicarnos cuáles son los umbrales preventivos y cuáles los umbrales de la urgencia, separando estos campos y profundizando la prevención más allá de la enfermedad. Si bien los mensajes preventivos tiene como objetivo expresarse dentro del campo de la salud generalmente se vinculan o  construyen  un destinatario que pertenece al campo de la enfermedad: se le habla al drogadicto, al alcóholico, al que posee el virus del Sida y en pocos casos se apela a un destinatario sano.

La prevención en salud, tiene grandes implicancias económicas y sociales,  ya que es en este campo donde se destina mucho dinero y programas específicos, es por ello que se hace necesario observar la actitud frente a los mensajes emitidos/recepcionados; el grado de satisfacción de la información preventiva recibida e incluir dentro de un plan de comunicación, los  referentes informales de la salud como la parroquia, la directora del colegio, la vecina con un pariente médico, el almacenero que vende fraccionamiento de medicamentos, los líderes mediáticos sobre la salud ya que éstos son factores que modifican diariamente la forma en que el discurso de la prevención es construido y consumido.

 

 

NOTAS

1.   No massmediáticos está relacionado con todos los mensajes que se emiten fuera de los medios y que comprenden el mundo de la vida cotidiana

2.  Nos referimos al reconocimiento como la recepción o consumo del discurso

3. Enunciador: de acuerdo a la teoría de la enunciación es el que se hace cargo de la emisión, el       responsable, simbólicamente hablando, de la emisión de ese mensaje

4. Por ejemplo actualmente la justicia, como institución no está funcionando de ahí que la sociedad   le ha otorgado a los medios el valor de la justicia (Justicia mediática)

5.   Las campañas no massmediáticas son toda la serie de mensajes que las instituciones o grupos sociales emiten sobre la prevención. Muchos de éstos circulan por canales tanto formales como informales

6.  Lugar como punto simbólico donde se construye significado.

7. Cuando hablamos de umbral de alerta, nos referimos al grado de conciencia normativa que cada individuo tiene con respecto a su institución. La campañas preventivas contra el fraude o la corrupción, al igual que toda campaña preventiva toma en cuenta el umbral de alerta de la institución o grupo para poder obtener resultados. Al igual que en el individuo, pareciera que este umbral no es igual  en todas las personas u organizaciones.

 

 BIBLIOGRAFÍA

Augé, Marc  El sentido de los otros.Paidós.l996

Baudrillard,jean  El otro por sí mismo. Anagrama. Barcelona  l994

Bryant, J. Zillmann,D Los efectos de los medios de comunicación de masasPaidós.1996 
Ciamberlani, Lilia      
Los procesos de hiperreferencialización. Del discurso de la actualidad a los reality show” en Verón, E. y Escudero, L.. Telenovela, ficción popular y mutaciones culturales. 1997. Gedisa 
Calabrese, O. . La era Neobarroca. Cátedra,Madrid,l989
Fabbri,Paolo Tactica de los signos.Gedisa,l995
Verón, Eliseo  La semiosis social, Gedisa. 1987

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Última modificación: Miércoles, 31 de Diciembre de 2003